Valladolid Toma la Palabra denuncia una nueva tala de árboles por la obra de un aparcamiento y reclama un cambio en el modelo urbano 

Cristina Colino advierte de que «cada obra no puede seguir resolviéndose a costa del arbolado» y reclama que preservar los árboles existentes sea una prioridad en una ciudad cada vez más afectada por el calor

ENLACE: Audio de Cristina Colino

Valladolid Toma la Palabra alerta de nuevo de la eliminación de al menos cuatro árboles, uno de ellos de gran porte, en el entorno de la calle Tordo, donde el equipo de gobierno está ejecutando unas obras para crear nuevas plazas de aparcamiento. Para la formación municipalista, esta actuación vuelve a poner de manifiesto una forma de intervenir el espacio público en la que el arbolado acaba siendo el elemento que se sacrifica para hacer viables los proyectos, en un contexto marcado por las altas temperaturas y la creciente necesidad de adaptar la ciudad al cambio climático. «Ya es una constante: cada vez que hay una obra, lo primero que cae es el árbol. Y no puede ser así. Mantener el arbolado tiene que ser una prioridad, no una variable que se sacrifica en cuanto molesta a un proyecto», ha señalado Cristina Colino, concejala VTLP. «No pedimos que se paralice todo, pedimos que se piense antes de talar.»

Desde VTLP recuerdan que Castilla y León ha registrado la primavera más cálida desde 1900 y que el verano de 2026 ha arrancado con temperaturas de hasta 40 grados en la provincia. Un contexto en el que perder arbolado adulto, cuyo reemplazo requiere de décadas, agrava el calentamiento de los barrios. Por ello, la edil de VTLP Cristina Colino insiste en que la sombra y la vegetación madura deben considerarse una infraestructura esencial en cualquier actuación municipal, no un elemento prescindible.

Desde Valladolid Toma la Palabra plantean la realización de una revisión de los criterios con los que se están planteando este tipo de actuaciones en la ciudad, para que la eliminación de ejemplares sea el último recurso y valorando alternativas de diseño y de pavimentación que no impliquen su eliminación. «Seguir talando árboles para ganar plazas de aparcamiento no responde a una visión de ciudad preparada para afrontar el calor extremo; significa perder precisamente los árboles que hacen nuestras calles más habitables y que mejor nos protegen frente a las altas temperaturas», concluye Cristina Colino.