
Cristina Colino reclama que el planeamiento incorpore la historia urbanística del ámbito y critica que el Ayuntamiento haya abandonado el proyecto de viviendas para jóvenes mientras el inmueble de 1899 sigue degradándose sin un plan de recuperación
ENLACE: Audio de Cristina Colino
La concejala de Valladolid Toma la Palabra, Cristina Colino, ha denunciado que el Ayuntamiento esté abordando la modificación del Plan General de Ordenación Urbana en la zona de la Azucarera Santa Victoria “como si se tratara únicamente de un trámite técnico, sin reflejar en la documentación del planeamiento la compleja historia urbanística de estos suelos ni las decisiones políticas que han condicionado su desarrollo”. Ante esta situación, el Grupo Municipal Valladolid Toma la Palabra ha presentado alegaciones a esta modificación del PGOU, que se encuentra actualmente en fase de información pública tras su aprobación inicial en el pleno municipal del 29 de diciembre de 2025.
La modificación del PGOU responde al cumplimiento de la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León de 8 de marzo de 2022, derivada de un recurso presentado contra el PGOU de 2020. El tribunal rechazó la anulación total del plan, pero sí determinó que los suelos próximos a la Azucarera Santa Victoria debían considerarse suelo urbano consolidado, y no no consolidado como figuraba en el planeamiento.
Desde Valladolid Toma la Palabra recuerdan que el desarrollo urbanístico de este entorno arrastra una larga controversia. Como consecuencia de una operación urbanística impulsada durante el mandato municipal de Javier León de la Riva, se construyeron 236 viviendas por encima de lo legalmente permitido, tal y como confirmó el Tribunal Supremo en una sentencia de abril de 2007. En sus alegaciones, Valladolid Toma la Palabra no cuestiona el resultado técnico de la ordenación propuesta por los servicios municipales, pero sí reclama que la Memoria del documento urbanístico incorpore de forma explícita los antecedentes y el contexto histórico de estos suelos desde 1997 hasta la actualidad, para evitar que el planeamiento se presente como una simple corrección técnica desligada de su historia.
Un edificio histórico abandonado
Más allá de la modificación urbanística, Valladolid Toma la Palabra ha vuelto a denunciar el estado de abandono de la Azucarera Santa Victoria, situada en Las Norias, uno de los principales ejemplos del patrimonio industrial de la ciudad. El edificio, construido en 1899 y de propiedad municipal desde 2005, presenta un evidente estado de deterioro y continúa degradándose ante la falta de intervención por parte del Ayuntamiento.
Colino ha recordado que en 2023 el Ayuntamiento aprobó un proyecto para reconvertir la antigua azucarera en un complejo de 36 viviendas protegidas para jóvenes, con un presupuesto cercano a 9 millones de euros. “El proyecto no solo permitía ofrecer vivienda asequible para jóvenes, sino también conservar un elemento fundamental del patrimonio histórico e industrial de Valladolid”, ha explicado la concejala.
Para esta actuación el Ayuntamiento había conseguido además 1,55 millones de euros de financiación del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, fruto de un acuerdo firmado en febrero de 2023. Sin embargo, con el cambio de legislatura el nuevo equipo de gobierno descartó la reconversión del edificio en viviendas protegidas, lo que supuso también la pérdida de esa financiación estatal.
Desde entonces, el Ayuntamiento ha planteado diferentes ideas para el complejo, como un posible uso cultural o la rehabilitación de uno de los chalés de la entrada para albergar un centro de poesía gestionado por la Fundación Jorge Guillén, sin que exista un proyecto integral de recuperación del conjunto. “Lo más preocupante es que el proyecto se ha abandonado sin que haya sido sustituido por ningún otro. Mientras tanto, el edificio sigue deteriorándose día tras día”, ha advertido Colino.
Desde Valladolid Toma la Palabra recuerdan que el Ayuntamiento ya realizó en 2019 un levantamiento preciso del edificio y pequeñas intervenciones de conservación básica, con una inversión de 30.000 euros, y que el Servicio de Arquitectura municipal llegó a redactar un proyecto sólido para su rehabilitación.
Para la formación municipalista, la situación actual supone una doble pérdida para la ciudad: la de una oportunidad de vivienda asequible para jóvenes y la de avanzar en la recuperación de uno de los elementos más significativos del patrimonio industrial de Valladolid.