
Rocío Anguita: “Han eliminado carriles bici y han apostado por el coche mientras la ciudad vuelve a niveles de tráfico de hace siete años”
ENLACE: Audio de Rocío Anguita
En la Semana Europea de la Movilidad, Valladolid Toma la Palabra critica la política de movilidad del equipo de Gobierno municipal y considera que los últimos datos sobre tráfico evidencian un retroceso en la apuesta por una movilidad más sostenible en Valladolid. Rocío Anguita, portavoz de Valladolid Toma la Palabra, señala que mientras el equipo de Gobierno “saca pecho” de su política de movilidad y del sistema de bicicleta pública, los datos muestran una evolución preocupante: Valladolid ha vuelto a niveles de tráfico similares a los de 2019. “Han quitado el carril bici de Isabel la Católica, han quitado el de Avenida de Gijón y también el carril bus-bici de López Gómez. Y ahora los datos de un estudio independiente muestran que hemos vuelto a los niveles de tráfico de 2019”, apunta Anguita.
Para la portavoz de VTLP, estas decisiones suponen “una política totalmente regresiva en materia de movilidad sostenible y también en el cuidado de la salud”. “Si hacemos más difícil desplazarse en bicicleta y favorecemos el uso del vehículo privado, el resultado es una ciudad con más tráfico y más contaminación”, sostiene la edil.
Anguita reclama que Valladolid afronte la movilidad como uno de los grandes retos urbanos vinculados al cambio climático. “Necesitamos una ciudad preparada para los retos que ya tenemos encima: la contaminación, las altas temperaturas y la necesidad de avanzar hacia una movilidad sostenible, con más espacio para peatones, bicicletas y otras formas de desplazamiento”, afirma.
Desde Valladolid Toma la Palabra consideran que la política de movilidad debe reducir la dependencia del vehículo privado y ofrecer alternativas seguras, cómodas y eficaces para los desplazamientos cotidianos. “Las políticas regresivas del Partido Popular y Vox nos están llevando hacia una ciudad cada vez más contaminada y con más tráfico de vehículos a motor, justo en la dirección contraria de lo que Valladolid necesita”, concluye Anguita.