Valladolid Toma la Palabra propone recuperar la natación escolar para prevenir ahogamientos y garantizar que todos los niños aprendan a nadar

Imagen de la Fundación Municipal de Deportes.

Rocío Anguita defiende retomar un programa municipal que permitió durante años enseñar natación a todo el alumnado de la ciudad y reclama convertirlo en una medida de prevención, salud e igualdad de oportunidades.

ENLACE: Audio de Rocío Anguita

El Grupo Municipal Valladolid Toma la Palabra considera que el trágico fallecimiento de un niño en el río Pisuerga hace una semana obliga a reforzar las políticas de prevención para evitar que sucesos como este puedan volver a repetirse. Desde la formación municipalista entienden que, además de actuar sobre la seguridad en los espacios fluviales, es necesario impulsar medidas que doten a toda la infancia de herramientas básicas para desenvolverse con seguridad en el medio acuático. Por ello, Valladolid Toma la Palabra propone recuperar el programa municipal de natación escolar, una iniciativa que durante años permitió que miles de escolares de todos los centros educativos de la ciudad aprendieran a nadar dentro del horario lectivo, con independencia de la situación económica de sus familias. La portavoz del grupo municipal, Rocío Anguita, considera que «ha llegado el momento de recuperar un programa que demostró sobradamente su utilidad y cuyos beneficios siguen plenamente vigentes. Enseñar a nadar a todos los niños y niñas no es solo una actividad deportiva, es una política de prevención que puede salvar vidas».

Anguita recuerda que este programa permitió que toda una generación adquiriera una competencia esencial que hoy no está garantizada para todos los menores. «Muchas familias no pueden asumir el coste de las actividades extraescolares de natación y eso provoca que haya niños y niñas que llegan a la adolescencia sin saber nadar. No podemos aceptar que una habilidad tan importante dependa de la capacidad económica de cada hogar.» Desde Valladolid Toma la Palabra subrayan que la enseñanza de la natación debe entenderse como una inversión en salud pública, seguridad e igualdad de oportunidades. «Cada verano asistimos a noticias de ahogamientos en piscinas, ríos y otros espacios acuáticos. Aunque no todos pueden evitarse, sí podemos reducir los riesgos ofreciendo a toda la población infantil una formación básica que les permita desenvolverse con mayor seguridad ante situaciones de peligro.»

Desde Valladolid Toma la Palabra defienden que el Ayuntamiento dispone de la experiencia, las instalaciones y el conocimiento necesarios para recuperar un programa que ya funcionó con éxito durante años y que contribuyó tanto al aprendizaje deportivo como a la prevención de accidentes. «Recuperar la natación escolar es apostar por una ciudad que protege a su infancia. Es una medida sensata, útil y con un enorme retorno social. Aprender a nadar no debe ser un privilegio, sino un derecho al alcance de todos los niños y niñas de Valladolid», concluye Anguita.