Valladolid Toma la Palabra alerta de que Medio Ambiente solo responde a una de cada tres quejas vecinales en Valladolid

Cristina Colino alerta del aumento de incidencias y advierte de los riesgos de ignorar avisos ciudadanos tras casos recientes en parques y obras

ENLACE: Audio de Cristina Colino

Valladolid Toma la Palabra ha alertado de la baja capacidad de respuesta de la Concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Valladolid, que en marzo de 2026 apenas resolvió el 34,54% de las reclamaciones vecinales, según el informe del pasado mes del sistema de Incidencias, Quejas y Sugerencias que Cristina Colina presentará en le próxima Comisión de Quejas y Reclamaciones. La formación municipalista, a través de su concejala y presidenta de la Comisión, Cristina Colino, ha advertido de que este dato sitúa a este área como la de peor rendimiento de toda la corporación, en un contexto en el que las quejas ciudadanas no dejan de aumentar.

Durante el mes de marzo se registraron 2.815 incidencias, lo que supone un incremento del 9,66% respecto al mismo mes de 2025 y confirma una tendencia creciente a lo largo de todo el primer trimestre. Sin embargo, las incidencias pendientes también se disparan, con un aumento del 19,8%, alcanzando las 859 a cierre de mes. “Estamos ante un problema evidente en la gestión de los servicios municipales, especialmente en todo lo relacionado con el mantenimiento del espacio urbano y las zonas verdes”, ha señalado Colino.

La concejala ha subrayado que el área de Medio Ambiente, responsable de parques y jardines, acumula centenares de incidencias sin resolver, lo que refleja una falta de respuesta estructural ante las demandas vecinales. “Que solo se resuelva una de cada tres reclamaciones no es un dato técnico: es la constatación de que el Ayuntamiento no está llegando a tiempo a los problemas cotidianos de la ciudadanía”, ha afirmado la concejala de VTLP.

En este sentido, Valladolid Toma la Palabra ha advertido de las consecuencias de no atender adecuadamente los avisos ciudadanos, recordando que el sistema de quejas es también un mecanismo de alerta temprana. “No responder a una queja vecinal no es inocuo. Puede significar que un problema se agrave o que una situación de riesgo no se atienda a tiempo”, ha señalado Colino.

Como ejemplos recientes, la formación ha recordado que la semana pasada un pino de grandes dimensiones cayó en el patio del CEIP Alonso Berruguete, después de que se hubieran trasladado avisos previos a través del sistema municipal solicitando la revisión del arbolado. Asimismo, vecinos del entorno del Arco de Ladrillo denunciaron las molestias por obras nocturnas autorizadas, tras presentar quejas que no obtuvieron una respuesta efectiva más allá de la confirmación del permiso por parte del Ayuntamiento. “Son situaciones distintas, pero con un denominador común: avisos previos de la ciudadanía que no reciben una respuesta a tiempo. Una intervención adecuada del Ayuntamiento podría haber evitado riesgos en un caso y molestias graves en el otro”, ha añadido.

Los datos reflejan además que las categorías con mayor volumen de reclamaciones siguen siendo el mantenimiento del espacio urbano y la limpieza, evidenciando una demanda sostenida de mejora en los servicios básicos, precisamente en las áreas con mayores dificultades de respuesta. “La participación ciudadana no puede quedarse en enviar una queja. El Ayuntamiento tiene la obligación de resolver y de responder a tiempo”, ha concluido Colino.