
Rocío Anguita critica la falta de diligencia de la Concejalía de Cultura y recuerda que la recuperación del monumento ha sido impulsada por la insistencia del movimiento vecinal
ENLACE: Audio de Rocío Anguita
Valladolid Toma la Palabra ha valorado la aprobación de la licitación para la restauración del Monumento al Cine de la rotonda de La Rubia en la Junta de Gobierno de este lunes, una actuación que llega con más de dos años de retraso respecto a las gestiones iniciadas por la Asociación Vecinal la Rubia para recuperar esta pieza emblemática de la ciudad. La portavoz de Valladolid Toma la Palabra, Rocío Anguita, ha recordado que fue la propia asociación vecinal la que se puso en contacto con los familiares del escultor Oppenheim para estudiar las posibilidades de restauración del monumento y trasladó esta información a la Concejalía de Cultura. «Han tenido que pasar más de dos años desde que los vecinos y vecinas hicieron el trabajo que correspondía al Ayuntamiento para que por fin se apruebe la licitación de la restauración. Estamos ante otro ejemplo de un equipo de gobierno que gestiona tarde, mal y siempre a remolque de la ciudadanía», ha señalado Anguita.
La portavoz de VTLP ha criticado además la actitud de la Concejalía de Cultura durante todo este proceso. «Los vecinos estuvieron meses intentando ser recibidos por la concejala para abordar una cuestión que afectaba al patrimonio cultural de la ciudad. Ni siquiera una actuación sencilla y de escaso coste económico ha sido capaz de gestionarse con agilidad», ha lamentado. Desde Valladolid Toma la Palabra recuerdan que el equipo de gobierno ya anunció que el monumento estaría restaurado para la celebración de la 70ª edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci), un compromiso que no se cumplió. «Esperemos que, al menos, la restauración llegue a tiempo para la 71ª edición. Lo cierto es que una vez más las promesas han ido mucho más rápido que la gestión», ha afirmado Anguita.
Para la portavoz municipal de Valladolid Toma la Palabra, este episodio refleja la situación general de la política cultural del Ayuntamiento. «No podemos esperar una gestión diligente cuando ni siquiera se atienden con rapidez actuaciones que dependen exclusivamente de la propia concejalía, requieren pocos recursos y cuentan con el respaldo vecinal. Así va la cultura en Valladolid», ha concluido.