
Rocío Anguita celebra la elección de la primera rectora de la UVa y advierte: «Los avances en igualdad no son irreversibles y necesitan compromiso político»
ENLACE: Audio de Rocío Anguita
Valladolid Toma la Palabra ha aprovechado la elección de la primera rectora de la Universidad de Valladolid en sus más de 800 años de historia para reclamar un mayor compromiso institucional con las políticas de igualdad en la ciudad y denunciar la falta de avances por parte del equipo de gobierno municipal de PP y Vox. La portavoz del grupo municipal, Rocío Anguita, ha señalado que el nombramiento supone «una noticia histórica y motivo de celebración», pero también evidencia que la igualdad real entre mujeres y hombres sigue encontrando obstáculos incluso en instituciones donde las mujeres son mayoría. «Que la Universidad de Valladolid tenga por primera vez una rectora es una conquista importante, pero también nos recuerda todo lo que queda por hacer. Los avances llegan porque hay una sociedad que empuja y porque existen políticas públicas comprometidas con la igualdad. Cuando ese impulso desaparece, el riesgo de retroceso es real», ha afirmado.
Desde Valladolid Toma la Palabra consideran especialmente preocupante que en el Ayuntamiento de Valladolid las políticas de igualdad hayan perdido protagonismo durante la actual legislatura. Anguita ha recordado que la ciudad carece de una concejalía específica de Igualdad y ha criticado que la extrema derecha siga cuestionando herramientas fundamentales para combatir las violencias machistas. «Mientras celebramos este avance histórico en la Universidad, vemos cómo en nuestro Ayuntamiento se cuestionan recursos tan básicos como los puntos violeta durante las fiestas. Es una muestra de que la igualdad sigue siendo un terreno de disputa política y de que no podemos dar ningún derecho por consolidado», ha señalado.
La portavoz de VTLP ha defendido que Valladolid necesita recuperar una agenda ambiciosa en materia de igualdad que refuerce la prevención de las violencias machistas, promueva la corresponsabilidad, elimine las brechas existentes y garantice la presencia de las mujeres en todos los ámbitos de decisión. «La elección de una rectora es una buena noticia para la ciudad, pero también una llamada de atención. Todavía quedan techos de cristal por romper en la universidad, en las empresas, en las instituciones y en la política. Por eso necesitamos más feminismo, más políticas públicas de igualdad y más compromiso institucional. Si nos detenemos, retrocedemos», ha concluido Anguita.